TIPOS Y TIEMPOS DEL CONTROL DE CALIDAD DE LOS AUDITORES

Curso Tenerife febereo 2010


A los efectos de la nueva norma de control de calidad interno en las firmas de auditoría (NICC1), cuyo borrador fue publicado por el ICAC el pasado diciembre, los despachos de auditores se clasifican en las siguientes categorías

A Los de tamaño grande, en los que obviamente se encuadran las firmas internacionales y alguna otra de carácter nacional, que disponen y aplican sistemas internos de calidad y que por lo tanto las adaptaciones a la NICC1 no les supone un importante problema
B Los de tamaño medio que si bien disponen también de sistemas internos de calidad, incluso algunos cuentan con certificaciones ISO, han de realizar adaptaciones y cambios para cumplir con los requerimientos de la NICC1.
C Resto de despachos y firmas que se encuadran en lo que la norma denomina de pequeña dimensión. En su mayoría, no cuentan con manuales internos de calidad. Los manuales se limitan en muchos casos a aspectos meramente operativos relacionados con la ejecución de trabajos.

Para cada uno de estos tipos, la actitud del ICAC ha sido diferente. Mientras que en los dos primeros tipos, se les ha solicitado información y copia de las políticas y procedimientos relativos al control de calidad interno, con los terceros han realizado visitas de revisión que fueron realizadas durante el tercer trimestre del pasado ejercicio. Al parecer, dicha política va a continuar y según declaraciones de los responsables del citado organismo, en una plazo entre tres y seis años, todos los auditores y firmas deberán ser revisados.

En cuanto a las fases y como recientemente me recordaba un compañero de Zaragoza, los tiempos de la nueva norma son también tres:

1)      Concienciación. En cuanto a la necesidad y obligación de disponer de un sistema de control de calidad interno. Fase que considero que ha sido asumida por la mayoría de los auditores sobre todo a raíz de la alarma social provocada por las inspecciones del ICAC ya comentadas.

2)      Formación. La cual se está llevando a cabo por las corporaciones profesionales mediante charlas y sesiones en las que se explica el contenido y nuevos requisitos de la norma. Es del todo punto necesario que todos los auditores individuales y firmas, conozcan los requisitos mínimos que han de constar en el manual interno de calidad a fin de saber y calibrar los cambios a realizar en sus despachos.

3)      Implementación. Fase más problemática que deberá ponerse en práctica lo antes posible. No es una labor fácil. El cambio de cultura que supone va a suponer tiempo e importantes esfuerzos de todo tipo para modificar viejos procedimientos y sobre todo actitudes anacrónicas. El problema, tal y como he podido comprobar en los cursos que sobre este tema he impartido recientemente, es el desamparo de muchos despachos pequeños y su desconocimiento sobre la forma de poner en marcha el control de calidad.

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